domingo, 10 de febrero de 2019

ADRONITIS.

Parece que estoy presente cuando te mencionan y finjo no escuchar tu nombre,
pero sería autoengaño admitirlo.
Dos mil pensamientos fugaces, como nuestra inefable historia, atormentan mi cabeza,
generan mucho ruido y me desconciertan, dejando en mi un sabor agridulce,
que sería más llevadero con nuestra piel en contacto.
¿Qué hicimos mal? ¿Qué fue lo que falló?
Supongo que culpo a mi adronitis de la desesperación de mi razón,
pero el problema no era cómo ni cuándo conocerte a ti, sino cuándo hacerlo a mi misma.

Adronitis.def: La frustración ante el tiempo que se tarda en llegar a conocer a alguien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario