martes, 19 de febrero de 2019

KILIG.

Faltaban a penas unos minutos.
Y entonces,
el kilig me invadió.
Mis manos se movían nerviosas,
mi lengua se trababa,
mi mente divagaba.
Después de tanto tiempo,
volvíamos a encontrarnos.
Volvíamos a ser presente.
Nos conocíamos
más de lo que cualquier persona sería capaz de imaginar,
más incluso de lo que realmente nos gustaría,
y aún así,
nos invadía la sensación de ser dos extraños,
con un futuro soñado en el pasado
y un recíproco sentimiento incondicional, tal vez irracional.
Éramos dos pretéritos tratando de ser perfectos, mas la imperfección se adueñaba de nosotros.
¿Qué nos había pasado?
Los deseos subjuntivos se olvidaron con nuestros imperativos, indicando que uno más uno volvían a ser dos.
Tres años después, nos replanteábamos la suma.

Kilig.def: agitación nerviosa que se siente al hablar con alguien que te gusta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario